Escuelas Helenísticas

Introducción

El período helenístico se extiende desde la muerte de Alejandro Magno (323 a.C.) hasta la conquista romana de Egipto (30 a.C.). Esto influyó en la forma de pensar de los griegos. Los ciudadanos empezaron a considerarse cosmopolitas, no solo politas.

Los filósofos de esta época se desentienden de la política y de sus deberes ciudadanos y empiezan a buscar soluciones individuales para conseguir la felicidad al margen de la colectividad. Por esto, a las escuelas helenísticas se les llama también escuelas de felicidad, porque buscan conseguir la felicidad y compartirla con todos los que se acerquen a sus escuelas.

Las principales escuelas helenísticas fueron el epicureísmo, el estoicismo y los cínicos. Además, en esta época seguían funcionando la academia de Platón y el liceo de Aristóteles.

Estas escuelas tuvieron una importancia fundamental y algunas sobrevivieron varios siglos ya en el mundo romano.

Los pensadores de estas escuelas sospechaban que en los discursos de los poderosos no había nada útil para el ser humano, y creían que la felicidad había que buscarla en otra parte, lo que sería algo complicado. Estos filósofos se ponían en contra y liberaban a los seres humanos del miedo y de la ignorancia.
1.- Epicureísmo
El epicureísmo es la escuela fundada por Epicuro de Samos en el 306 a.C. Fue fundada en sus jardines de Atenas (de ahí que los seguidores de esta corriente sean llamados “los del jardín”. Como característica especial, esta escuela estaba integrada tanto por hombres como por mujeres, algo nuevo en las escuelas griegas.
El epicureísmo defendía la búsqueda de la vida feliz y de la ataraxia. La ataraxia se define como la disposición del ánimo por la que una persona alcanza el equilibrio emocional (mediante la disminución de la intensidad de sus pasiones y deseos y la fortaleza del alma) y la felicidad. Esta felicidad no se limitaba sólo al cuerpo, sino que debía ser también intelectual, ya que el hombre es un todo. Además, para Epicuro la presencia de la felicidad significaba la ausencia de dolor.

Para Epicuro, el placer puro es el bien supremo y el dolor es el mal supremo. Los placeres son consecuencia de la realización de los apetitos, y los sufrimientos son consecuencia de los impedimentos de los apetitos. Epicuro distingue entre tres clases de apetitos: 1. Los naturales, como alimentarse, que son fáciles de satisfacer. 2. Los naturales pero no necesarios, como la gratificación sexual. 3. Los no naturales ni necesarios, como la fama. También distinguía entre dos tipos de placeres, basados en la división del hombre en cuerpo y alma: 1. Placeres del cuerpo, a los que renuncia. 2. Placeres del alma: son superiores a los del cuerpo. Los placeres corporales son efímeros y temporales, mientras que los del alma son más duraderos. La razón representa un papel decisivo, ya que nos permite alcanzar la ataraxia, y nos da libertad ante las pasiones y apetitos.

La finalidad de la filosofía de Epicuro no era teórica, sino práctica. Buscaba una vida feliz y placentera, y se basaba en el empirismo. La muerte no debe temerse: mientras vivimos no está presente y cuando está presente nosotros no estamos ya.
Los epicúreos (al igual que Demócrito) afirmaban que el universo se compone de átomos. Estos serían simples, materiales, eternos, inmutables, y se moverían en el vacío.
2.- Estoicismo
La escuela estoica fue fundada en el 322 a.C. por Zenón de Citio, y duró hasta el 429 d.C. Toma su nombre de la Stoa, pórtico cubierto donde se reunían sus miembros.

El estoicismo se divide en: Estoicismo Antiguo (siglos III-II a. C.) Estoicismo Medio (siglos II-I a. C.) Estoicismo Nuevo o romano (siglos I d.C.-III d.C.)

Los estoicos decían que en toda proposición había tres elementos: la palabra o significante, la cosa significada y el significado. Las palabras y las cosas son materiales, el significado es inmaterial y actúa como nexo entre los otros dos elementos.

Afirmaban que el alma es una “tabla rasa” que no cuenta con ningún conocimiento a priori, y que en ella se imprimen las imágenes de las cosas sensibles a través de la comprensión de la sensación. La mente forma la representación a partir de las señales que recibe de la sensación.

Defendían que todos los cuerpos se componen de dos principios: uno pasivo, la materia, y otro activo, fuego (pneuma). Lo único incorpóreo es el vacío, el espacio, el tiempo y los significados.
El pneuma en los vegetales genera el crecimiento; en los animales actúa como alma; y en el hombre actúa como razón. Este fuego contiene dentro las ideas de todo lo que ha de pasar. El continuo cambio se desarrolla en ciclos idénticos que se repiten eternamente.
En un universo regido por la razón, el sabio debe aceptar su destino. Sucede lo que debe suceder, según el destino. Todo es racional y justo. El ideal de los estoicos es “vivir de acuerdo con la Naturaleza”. Para alcanzar esto se deben dominar las pasiones. Quien logra dominarlas alcanza la tranquilidad; quien acepta el destino y supera las pasiones alcanza la virtud.
3.- Los Cínicos
La escuela cínica fue fundada en Grecia durante la segunda mitad del siglo IV a.C. por Antístenes. Los cínicos consideraban que el hombre con menos necesidades era el más libre y el más feliz.

Antístenes, le puso este nombre por el lugar donde solía enseñar, que era un gimnasio llamado Cinosarges. Después les apodaron kínicos, porque sus comportamientos se asemejaban al de los perros.

Es una filosofía que pretende alcanzar la felicidad mediante la sabiduría, la liberación del espíritu y el logro de la virtud. Los cínicos se desprenden de sus bienes para no sentir cariño hacia ellos y son ajenos a los placeres para no ser sus esclavos.

Veían a la civilización como algo artificial, antinatural. Consideraban como virtud el vivir con autarquía y autosuficiencia. Valoraban más una vida salvaje que otra sometida a las reglas del rebaño. Sostenían que la felicidad sólo puede lograrse por la independencia y miraban con desprecio a los miembros del rebaño que la buscaban en las riquezas.

Además de Antístenes, otros personajes cínicos célebres fueron: Crates de Tebas: era un ciudadano adinerado que renunció a toda su fortuna para hacerse filósofo cínico. Para conseguir vivir feliz le bastaba lo mínimo, y vivía distanciado de las instituciones y las leyes.

Diógenes de Sinope: Pone en práctica de una manera radical las teorías de la escuela cínica. Se dedica a criticar las instituciones y se enfrenta constantemente a las normas sociales.

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